Anda… que la situación es nefasta. No hay información real, provocando pánico de masas, y por ende, síntomas autogestionados por la psique humana. Y al final, uno queda como un imbécil que no sabe si hacer chistes de zombies, o realmente seguir el toque de queda. Un asco.
La güera y la incertidumbre con la gripe porcina